Laboratorio de Psicosis de APU

El siglo XIX fue un período crucial para el surgimiento de la noción de sujeto. Una gran contribución provino del campo de la medicina:  alienistas, neurólogos, psicólogos, especialmente en Alemania y Francia, tuvieron un rol importante en esta evolución, lo que dejó grandes nombres para la historia de la medicina y la psicología.

En Viena, tratando sus pacientes “ nerviosos” Freud se encontró con pacientes psicóticos a los que trató según el método psicoanalítico que estaba elaborando, mientras seguía de cerca y se confrontaba con las ideas científicas de su época. Rápidamente se declaró pesimista en cuanto a la capacidad del psicoanálisis en aportar una respuesta terapéutica; en cambio nunca disminuyó su interés teórico por la psicosis. En su búsqueda de una concepción de conjunto que agrupe el funcionamiento psíquico normal y el patológico, enfrentó siempre el problema que le planteaba la psicosis, de un modo que resultó muy productivo para el desarrollo de la teoría psicoanalítica.

José Manuel Rodríguez

La asimetría de los perros. Recurriendo a la creación de los literatos, que con sus trabajos hablan, miran e ilustran  infinidad de vivencias que conciernen  al ser humano, proponemos meternos en el corazón del Hospital Vilardebó de la mano de Pablo Scasso Rossi. Podríamos llamar historias de locos a este conjunto de cuentos que conforman el libro La asimetría de los perros, que se subtitula Historias del Vilardebó, pero de esta manera pecaríamos de reduccionista y terminaríamos cerrándole el paso a la imaginación.   Dividido en un cuerpo principal y una breve “adenda”, estas historias se desarrollan en el hospital de referencia en la materia de nuestro país. El autor es un médico psiquiatra que desarrolla su actividad profesional en dicho centro, con el cual mantuvimos una breve comunicación que transcribiremos, así como también presentaremos para todos ustedes el cuento El camello sombra.

Margarita Mora, Raúl Zaffaroni

Javiel Raúl Cabrera nació en Montevideo, año 1919; estuvo en el Consejo del Niño; asistió a cursos libres del Círculo de Bellas Artes; frecuentó el Sorocabana a principios de la década del 40, en ese entonces conoció la obra de Torres García, frecuentó el Ateneo, fue amigo de José Parrilla; expuso en el Ateneo, en la Asociación Cristiana e intervino en los Salones Nacionales y Municipales. Fue internado a fines de la década del 40. Falleció en Santa Lucía – Colonia Etchepare – el 28 de diciembre de 1992, el día de los libres de culpa, el día de los inocentes.

 

 

 

Juan Carlos Capo

Una muchacha de veinte años, Naoko, ha perdido a su novio, Kizuki, quien se ha suicidado; entonces ella le escribe a Watanabe, amigo de ambos, quien narra de forma muy alusiva la muerte de Kizuki y el dolor de Naoko. Ella le dice que no encuentra las palabras, de que hay un pozo en su vida,  en las cercanías, pero que no es real, aunque hay que andarse con cuidado, porque pueden caer en él. El fragmento transcrito corresponde a un periodo de internación de Naoko, consecuencia de su tristeza por la pérdida de Kizuki.  Watanabe  lee una y otra vez la carta que Naoko le escribe desde la internación. El hecho —la muerte de un amor, de una amistad— la forma de pensar y sentir de los agonistas —del que la carta de Naoko ofrece parcial testimonio— ocurrió alrededor de los años sesenta, en Tokio, cuando se oía con frecuencia música de los Beatles, y el narrador recuerda especialmente esta canción: Norwegian Wood.

Marcelo N. Viñar

Puede que sea un hombre anacrónico, pero decir algo coherente en menos de cuarto de hora, para respetar los tiempos del panel, me parece una hazaña fuera de mi alcance. Pero son reglas de juego que yo acepté y aquí va mi telegrama. Llegué a la Chesnaie con unos pocos años de formación psiquiátrica, 3 semestres de interno y mi primer año de postgrado en el Hospital Vilardebó. La fineza semiológica, clínica y diagnóstica de mis maestros admirables contrastaba con la monotonía de los tratamientos instituidos: comas insulínicos, electroshock, psicofármacos mayores y una cierta ajenidad impersonal en el trato. La distancia y diferencia entre tratantes y tratados era clara y nítida: empieza por el informe. Esto sorprendía regularmente a quienes estaban de paso, que siempre preguntaban ¿cuáles eran los locos y cuáles no?

Victoria Morón

Mire vuestra merced que las tristezas no se hicieron para las bestias sino para los hombres, pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias"
Cervantes

Esto le ocurrió a Lear, el rey cuya razón sucumbió a las tristezas. Pero si, según el decir de Sancho, volverse bestia es caer en la irracionalidad, la locura de Lear es el núcleo de un complejo entramado de fuerzas de cordura y delirio, de locura real y fingida, de insensatez ingenua y de raciocinio cruel, de lucidez y ceguera, de necedad y sabiduría, que se despliegan con distintas potencialidades en el campo de acción de esta tragedia. Lear, centro de convergencia de todas esas fuerzas, será él mismo, simultánea o sucesivamente, rey altivo y humillado, poderoso y desposeído, necio en su cordura y sabio en su locura, y, como Edipo, ciego cuando debió ver y lúcido cuando todo lo perdió.

Dr. Juan Carlos Tutté

Con motivo del primer número de la revista digital de APU, Locuras, desearíamos centrar la discusión en un intento de poner orden al caos clasificatorio de las afecciones mentales, cuya nosografía avanza en los últimos años de una forma que genera enorme confusión. A la vez que una aproximación diagnóstica se hace necesaria a los efectos de implementar medidas terapéuticas sobre todo para aquellos pacientes que hoy día conforman el numeroso grupo de los llamados “Desórdenes mentales severos y persistentes” a los efectos de poderlos reconocer en etapas tempranas de su afección e implementar las medidas terapéuticas adecuadas para evitar la marginación  y el aislamiento asilar.

Laboratorio de niños de APU
Laboratorio de niños de APU, Sandra Press

Como grupo de estudio e investigación dedicado al Psicoanálisis de Niños, nos interesa recalcar que nuestra disciplina tiene una larga historia cuyos orígenes se remontan al comienzo del siglo XX, cuando Freud descubre la sexualidad infantil, la angustia y sus efectos al trabajar la historia de sus pacientes adultos. Si bien sólo realizó observación de niños, fueron sus sucedáneos postfreudianos quienes abrieron el gran capítulo de la Teoría y Técnica del Psicoanálisis de Niños que ha nutrido a generaciones de profesionales desde hace casi un siglo. El Río de la Plata no fue ajeno a esta experiencia, siendo muy vasta la práctica y producción científica de APU, valorada tanto en Latinoamérica como a nivel internacional.

Lic. Rita Herrera, Lic. Gonzalo Paredes

Este artículo no pretende ser más que una reflexión: surge a partir de nuestro trabajo como psicólogos y psicoterapeutas en el Centro Nacional de Rehabilitación Psíquica Dr. Alberto Martínez Visca, institución paraestatal dedicada a lo que se da en llamar rehabilitación psicosocial de personas con trastornos mentales severos y persistentes (mayormente, personas con psicosis). Coordinamos allí, en régimen de co-terapia, algunos de los grupos psicoterapéuticos. Realizamos además entrevistas individuales y participamos del trabajo familiar y de las reuniones del equipo técnico que planifica y se responsabiliza por el tratamiento institucional. Los grupos terapéuticos son abiertos ―ingresan nuevos integrantes tres veces al año―, se componen de un promedio de 18 personas y tienen una frecuencia semanal y una duración de una hora u hora y media. No se acota el tiempo del tratamiento. Estos grupos operan, dentro del abordaje institucional, en el nivel que Grimson denomina núcleo significador.

Dr.Álvaro Cardozo, Dra.Virginia Vallarino

Las “Colonias” o asilos psiquiátricos resultan un fiel reflejo del lugar que nuestra sociedad y nuestra cultura da, y ha dado históricamente, a la locura. Nuestro país no ha sido ajeno a esta historia. Construidas en base al modelo asilar derivado de los leprosarios donde el leproso era excluido (apartado, exiliado) socialmente, la Colonia Etchepare (la primer colonia, llamada entonces “Colonia de Alienados”), fue fundada a principios del siglo XX para alojar a estos individuos que resultaban socialmente disruptivos.